Continuaré con mi historia y esta vez encenderé un cigarro, ahora que lo menciono, muchos escucharon este relato, supieron de mi boca lo que había pasado, algunos más temprano que otros, habían personas que esperaron a un cierto tiempo, ya para cuando todo había transcurrido una gran parte, sabían que algo no era del todo normal entre nosotros, veían cosas que comúnmente no veían, entre tantas de ellas fue una gran amiga, mi morocha, como así nos decíamos, ella me dijo que su novio y sus amigos no eran en nada como éramos nosotros, veía que había algo y que ese algo era de gran magnitud y único entre los dos, así que no me quedó más remedio que contarle mi secreto, a veces esto lo hacía sin ningún motivo pero para con ella no fue así, sentí un alivio al contárselo, estuvo conmigo, me apoyó, me demostró que fuese lo que fuese mi vida ella estaría ahí, para apoyarme, algunas veces lo pienso bien y recapacito que en algunos casos ese fue un error muy grande que yo cometí, no debí hacerlo, debí guardar mis sueños, mis pensamientos, mis acciones solo para mí, él lo hacía, lo guardaba en su mente solo para él, y yo, yo dejaba lo mágico y lo único en manos de otros…
Pero no todo fue mi culpa, en algunos casos se nos escapaban de nuestras manos nuestros actos, esto generó una intriga en varios que quisieron responderla, y sin pensarlo montaron una cacería a todo lo nuestro colocándonos en posiciones difíciles de la que yo principalmente no podía escapar y me veía forzado a revelarlo.
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viernes, 26 de febrero de 2010
diario del eterno pensante...///.... pag. 17
Continuaré con mi historia y esta vez encenderé un cigarro, ahora que lo menciono, muchos escucharon este relato, supieron de mi boca lo que había pasado, algunos más temprano que otros, habían personas que esperaron a un cierto tiempo, ya para cuando todo había transcurrido una gran parte, sabían que algo no era del todo normal entre nosotros, veían cosas que comúnmente no veían, entre tantas de ellas fue una gran amiga, mi morocha, como así nos decíamos, ella me dijo que su novio y sus amigos no eran en nada como éramos nosotros, veía que había algo y que ese algo era de gran magnitud y único entre los dos, así que no me quedó más remedio que contarle mi secreto, a veces esto lo hacía sin ningún motivo pero para con ella no fue así, sentí un alivio al contárselo, estuvo conmigo, me apoyó, me demostró que fuese lo que fuese mi vida ella estaría ahí, para apoyarme, algunas veces lo pienso bien y recapacito que en algunos casos ese fue un error muy grande que yo cometí, no debí hacerlo, debí guardar mis sueños, mis pensamientos, mis acciones solo para mí, él lo hacía, lo guardaba en su mente solo para él, y yo, yo dejaba lo mágico y lo único en manos de otros…
Pero no todo fue mi culpa, en algunos casos se nos escapaban de nuestras manos nuestros actos, esto generó una intriga en varios que quisieron responderla, y sin pensarlo montaron una cacería a todo lo nuestro colocándonos en posiciones difíciles de la que yo principalmente no podía escapar y me veía forzado a revelarlo.
Pero no todo fue mi culpa, en algunos casos se nos escapaban de nuestras manos nuestros actos, esto generó una intriga en varios que quisieron responderla, y sin pensarlo montaron una cacería a todo lo nuestro colocándonos en posiciones difíciles de la que yo principalmente no podía escapar y me veía forzado a revelarlo.
diario del eterno pensante...///.... pag. 16
Continuaré con mi historia y esta vez encenderé un cigarro, ahora que lo menciono, muchos escucharon este relato, supieron de mi boca lo que había pasado, algunos más temprano que otros, habían personas que esperaron a un cierto tiempo, ya para cuando todo había transcurrido una gran parte, sabían que algo no era del todo normal entre nosotros, veían cosas que comúnmente no veían, entre tantas de ellas fue una gran amiga, mi morocha, como así nos decíamos, ella me dijo que su novio y sus amigos no eran en nada como éramos nosotros, veía que había algo y que ese algo era de gran magnitud y único entre los dos, así que no me quedó más remedio que contarle mi secreto, a veces esto lo hacía sin ningún motivo pero para con ella no fue así, sentí un alivio al contárselo, estuvo conmigo, me apoyó, me demostró que fuese lo que fuese mi vida ella estaría ahí, para apoyarme, algunas veces lo pienso bien y recapacito que en algunos casos ese fue un error muy grande que yo cometí, no debí hacerlo, debí guardar mis sueños, mis pensamientos, mis acciones solo para mí, él lo hacía, lo guardaba en su mente solo para él, y yo, yo dejaba lo mágico y lo único en manos de otros…
Pero no todo fue mi culpa, en algunos casos se nos escapaban de nuestras manos nuestros actos, esto generó una intriga en varios que quisieron responderla, y sin pensarlo montaron una cacería a todo lo nuestro colocándonos en posiciones difíciles de la que yo principalmente no podía escapar y me veía forzado a revelarlo.
Pero no todo fue mi culpa, en algunos casos se nos escapaban de nuestras manos nuestros actos, esto generó una intriga en varios que quisieron responderla, y sin pensarlo montaron una cacería a todo lo nuestro colocándonos en posiciones difíciles de la que yo principalmente no podía escapar y me veía forzado a revelarlo.
diario del eterno pensante...///.... pag. 15
En fin, como veras, cada vez que sucedió esto era más descontrolado, ahora si había un placer en mí al besar sus labios, lo quería hacer, quería olvidarme de todo y disfrutar el momento, el porqué, es simple, nos gustaba hacerlo, eso era todo lo que nos decíamos, pero llegó el momento de que el orden llegara a nuestras vidas.
Llegó mi cumpleaños, por supuesto no podía faltar su presencia, ni la del alcohol, pero la noche se desenvolvió normal, hasta que al final mi conciencia se esfumó de mí por tanto alcohol que ingerí, y sin pensarlo entramos a mi cuarto, y le pedí mi regalo, mi deseo de cumpleaños, este consistía en cuatro besos, y tal parece que aceptó darme ese regalo…
En esta ocasión no puedo contar con exactitud lo ocurrido, créeme cuando te digo que no recuerdo nada de esa noche, hasta los momentos no puedo tener en mi mente algo claro de lo que pasó…
“Entonces ¿cómo sabes que sucedió esa vez?”
Es simple, a la mañana siguiente me levanté junto a esa persona que decidió darme tal regalo, es algo ególatra de su parte el considerarlo así, pero tal parece que eso fue lo que yo quise, en fin, mi madre me preguntó el motivo por el cual nos habíamos encerrado en el cuarto a lo que en asombro le respondí que no tenia ni idea de que eso había pasado, así que le escribí para verificar si lo que me había dicho era verdad y por mensaje me respondió con un sí, que eso había sido verdad, al rato llegó a mi casa y pidió hablar conmigo, me dijo que a su pensar esta situación había dejado de ser un juego, que yo incluso quería acostarle en mi cama, y eso le espantó, me pidió que hasta ese día dejáramos ese juego que cada vez se hacía más turbio, su miedo a que nos descubriesen era grande así que no quería que eso pasara, y yo entre la pena acepté su nueva regla, de ahora en adelante deberíamos dejar de hacer aquello que en cuestión nos inducía el alcohol.
“¿Entonces hasta ese día dejo de ocurrir aquello? ¿Tuvieron miedo de que fuesen descubiertos y dejaron atrás todo?
Eso te será respondido mas adelante, ahora solo me remitiré a contarte esta parte, luego de ese día todo siguió normal, fuimos descubriendo cosas que ni nosotros mismos sabíamos; fuimos capaces de sentir placer por otros motivos sin tener que abundar en el hecho de besarnos, cada día que pasó a continuación fueron llenados de experiencias nuevas que ahora solo guardo en mi memoria.
Llegó mi cumpleaños, por supuesto no podía faltar su presencia, ni la del alcohol, pero la noche se desenvolvió normal, hasta que al final mi conciencia se esfumó de mí por tanto alcohol que ingerí, y sin pensarlo entramos a mi cuarto, y le pedí mi regalo, mi deseo de cumpleaños, este consistía en cuatro besos, y tal parece que aceptó darme ese regalo…
En esta ocasión no puedo contar con exactitud lo ocurrido, créeme cuando te digo que no recuerdo nada de esa noche, hasta los momentos no puedo tener en mi mente algo claro de lo que pasó…
“Entonces ¿cómo sabes que sucedió esa vez?”
Es simple, a la mañana siguiente me levanté junto a esa persona que decidió darme tal regalo, es algo ególatra de su parte el considerarlo así, pero tal parece que eso fue lo que yo quise, en fin, mi madre me preguntó el motivo por el cual nos habíamos encerrado en el cuarto a lo que en asombro le respondí que no tenia ni idea de que eso había pasado, así que le escribí para verificar si lo que me había dicho era verdad y por mensaje me respondió con un sí, que eso había sido verdad, al rato llegó a mi casa y pidió hablar conmigo, me dijo que a su pensar esta situación había dejado de ser un juego, que yo incluso quería acostarle en mi cama, y eso le espantó, me pidió que hasta ese día dejáramos ese juego que cada vez se hacía más turbio, su miedo a que nos descubriesen era grande así que no quería que eso pasara, y yo entre la pena acepté su nueva regla, de ahora en adelante deberíamos dejar de hacer aquello que en cuestión nos inducía el alcohol.
“¿Entonces hasta ese día dejo de ocurrir aquello? ¿Tuvieron miedo de que fuesen descubiertos y dejaron atrás todo?
Eso te será respondido mas adelante, ahora solo me remitiré a contarte esta parte, luego de ese día todo siguió normal, fuimos descubriendo cosas que ni nosotros mismos sabíamos; fuimos capaces de sentir placer por otros motivos sin tener que abundar en el hecho de besarnos, cada día que pasó a continuación fueron llenados de experiencias nuevas que ahora solo guardo en mi memoria.
diario del eterno pensante...///.... pag. 14
Te puedo decir que hubo una vez que hice una pregunta similar, esa noche se quedaría de nuevo en mi casa y la formulé con miedo a la respuesta, ¿alguna vez has querido besarme, has sentido ganas de hacer de nuevo lo que hicimos en un momento?
“Y cuál fue su respuesta”
Esa noche me respondió con un sí, sí había momentos donde quería hacerlo, pero su respuesta la completó con una ignorancia hacia el hecho de no hacerlo…
“¿ignorancia?, de que me hablas”
No sabía el motivo por el cual no lo hacía, tal vez no tenía una respuesta concreta o si la tenía no quería dármela a entender, el hecho es que esa noche sentí una sinceridad y no quise seguir preguntando…
Con respecto al hecho principal de esto, a la mañana que nos levantamos actuábamos como si nada hubiese pasado, como si todo fuese normal para nosotros así que no comentamos nada al respecto.
Ese año no solo nos besamos esas dos veces, hubo cuatro ocasiones donde se originó todo, entre ellas las dos que ya te comenté, la tercera vez que ocurrió todo estábamos en mi casa con mi mamá y un amigo tomando, esa noche probé por primera vez el tequila, hicimos rondas y en un momento sintió ganas de ir al baño, para no hacer bulla guié su camino, al salir, jugó un poco en el pasillo hasta acercárseme y besarme simplemente los labios, seguí guiando su camino al baño, entró y al rato de salir fui yo quien tomó la iniciativa, tomé su brazo, me acerqué y robé un beso frente al cuarto de mi padre, nos besamos nuevamente por un breve instante y seguimos normal, al entrar al cuarto ya mi madre se sentía aturdida por la tequila así que no quedaba mucho de la noche, al rato volví a guiar su camino al baño pero esta vez para hacer que se diera un baño, entramos al baño juntos, le quité toda la ropa y pude presenciar su cuerpo al desnudo, algo normal para mí, pero sin embargo algo en él me llamaba a verlo, incluso a tocarlo, pero decidí no hacer nada, quise limitarme para respetarlo y para no hacer algo de lo cual nos pudiéramos arrepentir, Salí a ver como estaba mi madre y al entrar al cuarto la vi ya destrozada por el alcohol, busqué un paño y entré al baño, al entrar volví a robar otro beso, me gustaban mucho sus labios y era una tentación no tomarlos, nos besamos y nos separamos al sentir a mi madre cerca, ahora la metí a bañar a ella y seguí besando aquellos labios que me seducían cada noche de alcohol, así fue esa vez, yo disfrutando de nuevo por tercera vez de sus labios y la oscuridad silenciando lo sucedido, al dormir reposé de nuevo en sus brazos, su pecho me hizo sentir gran seguridad y calidez así que concilié el sueño rápidamente.
“Y cuál fue su respuesta”
Esa noche me respondió con un sí, sí había momentos donde quería hacerlo, pero su respuesta la completó con una ignorancia hacia el hecho de no hacerlo…
“¿ignorancia?, de que me hablas”
No sabía el motivo por el cual no lo hacía, tal vez no tenía una respuesta concreta o si la tenía no quería dármela a entender, el hecho es que esa noche sentí una sinceridad y no quise seguir preguntando…
Con respecto al hecho principal de esto, a la mañana que nos levantamos actuábamos como si nada hubiese pasado, como si todo fuese normal para nosotros así que no comentamos nada al respecto.
Ese año no solo nos besamos esas dos veces, hubo cuatro ocasiones donde se originó todo, entre ellas las dos que ya te comenté, la tercera vez que ocurrió todo estábamos en mi casa con mi mamá y un amigo tomando, esa noche probé por primera vez el tequila, hicimos rondas y en un momento sintió ganas de ir al baño, para no hacer bulla guié su camino, al salir, jugó un poco en el pasillo hasta acercárseme y besarme simplemente los labios, seguí guiando su camino al baño, entró y al rato de salir fui yo quien tomó la iniciativa, tomé su brazo, me acerqué y robé un beso frente al cuarto de mi padre, nos besamos nuevamente por un breve instante y seguimos normal, al entrar al cuarto ya mi madre se sentía aturdida por la tequila así que no quedaba mucho de la noche, al rato volví a guiar su camino al baño pero esta vez para hacer que se diera un baño, entramos al baño juntos, le quité toda la ropa y pude presenciar su cuerpo al desnudo, algo normal para mí, pero sin embargo algo en él me llamaba a verlo, incluso a tocarlo, pero decidí no hacer nada, quise limitarme para respetarlo y para no hacer algo de lo cual nos pudiéramos arrepentir, Salí a ver como estaba mi madre y al entrar al cuarto la vi ya destrozada por el alcohol, busqué un paño y entré al baño, al entrar volví a robar otro beso, me gustaban mucho sus labios y era una tentación no tomarlos, nos besamos y nos separamos al sentir a mi madre cerca, ahora la metí a bañar a ella y seguí besando aquellos labios que me seducían cada noche de alcohol, así fue esa vez, yo disfrutando de nuevo por tercera vez de sus labios y la oscuridad silenciando lo sucedido, al dormir reposé de nuevo en sus brazos, su pecho me hizo sentir gran seguridad y calidez así que concilié el sueño rápidamente.
diario del eterno pensante...///.... pag. 13
¿Me quieres decir que no sabes si era el alcohol o ustedes mismos los que querían que eso ocurriese? Interrumpió mi oyente.
Tal vez si, tal vez no, hay veces en la vida que es mejor dejar todo correr, para qué buscar respuestas si a veces uno mismo las tiene pero se niega a aceptarlas, debemos considerar las diversas formas que tiene la vida de hacer las cosas, uno puede preguntar, interrogar pero hay actitudes que no deben ser explicadas sino simplemente vivirlas, así que seguí en el juego, seguí jugando a ser una persona indefensa, alguien que no sabía nada y que solo dejaba las cosas a la vida, en algún momento tu pregunta que muchas veces fue la mía será respondida por si sola, ¿no crees?, es mejor seguir, es mejor dejar a ver que pasa, si el alcohol constituía en algún momento una defensa o una excusa la verdad estaba en cada quien, tan solo era cuestión de dejar que uno mismo la aceptara, contra la marea hay veces que es mejor no luchar ya que nunca sabes con que piedra te puedes topar….
Tal vez si, tal vez no, hay veces en la vida que es mejor dejar todo correr, para qué buscar respuestas si a veces uno mismo las tiene pero se niega a aceptarlas, debemos considerar las diversas formas que tiene la vida de hacer las cosas, uno puede preguntar, interrogar pero hay actitudes que no deben ser explicadas sino simplemente vivirlas, así que seguí en el juego, seguí jugando a ser una persona indefensa, alguien que no sabía nada y que solo dejaba las cosas a la vida, en algún momento tu pregunta que muchas veces fue la mía será respondida por si sola, ¿no crees?, es mejor seguir, es mejor dejar a ver que pasa, si el alcohol constituía en algún momento una defensa o una excusa la verdad estaba en cada quien, tan solo era cuestión de dejar que uno mismo la aceptara, contra la marea hay veces que es mejor no luchar ya que nunca sabes con que piedra te puedes topar….
diario del eterno pensante...///....pag. 12
A la mañana siguiente solo nos mortificaba la resaca, el dolor que deja una noche de alcohol, tenía miedo a sacar el tema a relucir, no quería decir algo que nos hiciera sentir incómodos o escuchar de su boca lo que no quería escuchar, pero finalmente al hacerlo, no le dimos importancia, dejamos que quedara entre nosotros y ya.
Sin embargo no todo quedo ahí, en el silencio, en mi mente a veces venia el recuerdo de aquella noche, mi estado no era en nada normal, estaba saciado de alcohol, y fue como se produjo todo, al tiempo volvimos a ser ecos de aquella noche, recuerdo que para ese entonces volvimos a estar en manos del alcohol, nos encontrábamos en una taberna, compartiendo y decidimos irnos a mi casa, al llegar mi familia se encontraba durmiendo, me senté en una silla al final del pasillo y él a mi lado, sin pensarlo, volteé a decirle que me había gustado lo que había pasado entre los dos a lo cual sin hablar solo giró hacia mí, tomándome del cuello de nuevo, me besó como aquella noche, al finalizar el beso me aparté, le comenté que no debían vernos y pidió un poco de privacidad, mi cuarto era lo ideal para ello, así que entramos, cerramos la puerta con llave y comenzamos a entregarnos al alcohol y a los labios del otro, así fue como acaricié por más tiempo su boca, lo quería, lo deseaba, en verdad no supe si era el alcohol lo que me daba ese éxtasis o era yo quien lo producía pero estuvimos ahí, acostados en el piso, yo encima de él que me estaba dando más de lo que podía esperar y pidiendo saber como quería ser besado, nos besamos sin tregua, aquel fue un gran momento, sin más terminó todo, tal vez nos habíamos saciado por aquella noche y nos entregamos al sueño.
Sin embargo no todo quedo ahí, en el silencio, en mi mente a veces venia el recuerdo de aquella noche, mi estado no era en nada normal, estaba saciado de alcohol, y fue como se produjo todo, al tiempo volvimos a ser ecos de aquella noche, recuerdo que para ese entonces volvimos a estar en manos del alcohol, nos encontrábamos en una taberna, compartiendo y decidimos irnos a mi casa, al llegar mi familia se encontraba durmiendo, me senté en una silla al final del pasillo y él a mi lado, sin pensarlo, volteé a decirle que me había gustado lo que había pasado entre los dos a lo cual sin hablar solo giró hacia mí, tomándome del cuello de nuevo, me besó como aquella noche, al finalizar el beso me aparté, le comenté que no debían vernos y pidió un poco de privacidad, mi cuarto era lo ideal para ello, así que entramos, cerramos la puerta con llave y comenzamos a entregarnos al alcohol y a los labios del otro, así fue como acaricié por más tiempo su boca, lo quería, lo deseaba, en verdad no supe si era el alcohol lo que me daba ese éxtasis o era yo quien lo producía pero estuvimos ahí, acostados en el piso, yo encima de él que me estaba dando más de lo que podía esperar y pidiendo saber como quería ser besado, nos besamos sin tregua, aquel fue un gran momento, sin más terminó todo, tal vez nos habíamos saciado por aquella noche y nos entregamos al sueño.
diario del eterno pensante...///...pag.11
A la oscuridad de mi cuarto debo el comienzo, al encierro, a mi privacidad donde todo fue desenvolviéndose a través de cada gota del sublime alcohol, ahí perdí el sentido de lo que es la moral, no había más que mi mundo nuevo, esto fue un acto de valentía o una acto de insensatez, cualesquiera que fuesen las causas así fue como tomó mis labios, me tomó del cuello y acercó su boca sin premeditarlo, hicimos nuestro primer contacto lejos de lo que es la amistad, fue un beso, algo simple pero que no debía de haber sucedido, a veces me arrepiento de que esto hubiese pasado, pero esta sensación desaparece al darme cuenta que aunque hubiese querido evitarlo no lo hubiese hecho, sus labios eran para mí; suaves, eran lujuriosos en cierto aspecto, dignos de ser besados, al separarnos no dijimos nada, nos quedamos en silencio y decidimos callar y sellar este momento, admito que no fue el único beso propiciado en lo que fue de noche, ahora me demostraría lo que una simple barra de metal atravesando la lengua era capaz de inducir, y fue cuando nuestros labios volvieron al contacto, así terminó la noche, y como de costumbre esa noche habríamos de dormir juntos.
diario del eterno pensante...///.... pag. 10
Me aferré a su presencia, debo admitirlo, a veces parecía que dependiese de ella, pero esto logré cambiarlo, lo que si admito que es difícil de cambiar es el pensamiento, pero da igual, siempre debemos tener un yugo a nuestras espaldas, siempre debe haber un juez que dictamine nuestra culpa, la causa y el efecto
El día en que todo inicio hasta el punto cumbre no supe cómo llevarlo, no sabía que fue lo que en mí había pasado, fue algo que rompió con mi esquema y volvió todo mi mundo un laberinto donde yo era quién debía atravesarlo y decidir el camino. Así fue todo…
Como opinión personal debes tener cuidado de lo que eres capaz de hacer, y, de los retos que haces y aceptas, la noche que mis labios tomaron contacto con los suyos no supe qué hacer ni que decir, tan solo a veces rio y pienso en que el alcohol es muy mal acompañante, tal vez despierte actitudes en ti que comúnmente no serias capaz de tomar en tu sano juicio, pero a esto tengo una interrogante que hasta ahora no ha sido respondida.
¿Si el alcohol es motivo de valentía en tus actos más cobardes y menos pensados, qué hace que el estar sobrio sea tu menosprecio a aquel coraje que tuviste con el alcohol?, todos somos capaces de hacer cualquier cosa bajo efectos del alcohol, pero ¿serán aquellas cosas que hemos hecho de alguna manera un reflejo de lo que queremos?, tal vez necesitemos de una excusa para hacerlo, así no sentiremos pena ni remordimiento si lo que ocurrió puede ser agraviante a tu persona, tal vez sea ese el escudo que nos hace unos superhéroes, tal vez sea ese el acto más valiente que haremos ya que nos sentimos invulnerables, o tal vez sea nuestra indefensa personalidad la que actué y nos haga tomar lo que queremos, en fin, lo grande de esta historia ocurrió y ha ocurrido a través de la excusa o acto del alcohol.
El día en que todo inicio hasta el punto cumbre no supe cómo llevarlo, no sabía que fue lo que en mí había pasado, fue algo que rompió con mi esquema y volvió todo mi mundo un laberinto donde yo era quién debía atravesarlo y decidir el camino. Así fue todo…
Como opinión personal debes tener cuidado de lo que eres capaz de hacer, y, de los retos que haces y aceptas, la noche que mis labios tomaron contacto con los suyos no supe qué hacer ni que decir, tan solo a veces rio y pienso en que el alcohol es muy mal acompañante, tal vez despierte actitudes en ti que comúnmente no serias capaz de tomar en tu sano juicio, pero a esto tengo una interrogante que hasta ahora no ha sido respondida.
¿Si el alcohol es motivo de valentía en tus actos más cobardes y menos pensados, qué hace que el estar sobrio sea tu menosprecio a aquel coraje que tuviste con el alcohol?, todos somos capaces de hacer cualquier cosa bajo efectos del alcohol, pero ¿serán aquellas cosas que hemos hecho de alguna manera un reflejo de lo que queremos?, tal vez necesitemos de una excusa para hacerlo, así no sentiremos pena ni remordimiento si lo que ocurrió puede ser agraviante a tu persona, tal vez sea ese el escudo que nos hace unos superhéroes, tal vez sea ese el acto más valiente que haremos ya que nos sentimos invulnerables, o tal vez sea nuestra indefensa personalidad la que actué y nos haga tomar lo que queremos, en fin, lo grande de esta historia ocurrió y ha ocurrido a través de la excusa o acto del alcohol.
sábado, 9 de enero de 2010
Diario del eterno pensante…///… pagina 9
-Tal parece que el tiempo se hace lento este día”, dije a mi acompañante, sonreí un poco, al verle su rostro no hacía más que quedarse en silencio y escuchar con cuidado mi historia.-
-Creo que deberíamos pedir otro café, no creo que sea este el final, al contrario de esto me parece que aún queda historia por recorre, ¿no es así?-
-Si es por mí, tomaría café siempre, creo que es este quién me ha dado gratos momentos, el café es para mí aquella bebida que no debe ser tomada con cualquier persona, pero en su caso es grata su compañía y las ganas de seguir escuchando lo que mi historia tiene que revelar, además mi historia con el café se podría decir que es un anexo de lo que hoy le estoy comentando-
Disfruté del café en ciertas ocasiones acompañado de aquella persona, para aquel entonces no era muy amante de este, lo tomaba pero no era tan preciado para mi paladar, él solía decir que dicha bebida debería ser tomada en forma lenta, aprovechando su calor, su sabor, dejar que sea el paladar quien te dé el goce, y así fue como comenzó mi gusto por el café, estoy aquí porque fue en un café donde solíamos sentarnos a disfrutar del ambiente, yo en el centro y él a mi derecha, hablábamos de todo un poco, pero el momento se hacía placentero.
Aún se me hace extraño todo, para el principio mi personalidad no era del todo amiga, era un ser apartado, no era de mi interés el conocer personas y hacerlas cercanas, si vieras desde un pequeño hueco lo que yo era antes a lo que fui y a lo que soy ahora te parecerían tres personas distintas, esto era exactamente lo que yo pensaba en cuanto a él, que llegó a mi vida, tomó parte de ella, se quedó y fue capaz de hacer salir de mi muchas cosas, pero como todo, las personas cambian y lo que hoy te da vida mañana podría darte la muerte.
-Creo que deberíamos pedir otro café, no creo que sea este el final, al contrario de esto me parece que aún queda historia por recorre, ¿no es así?-
-Si es por mí, tomaría café siempre, creo que es este quién me ha dado gratos momentos, el café es para mí aquella bebida que no debe ser tomada con cualquier persona, pero en su caso es grata su compañía y las ganas de seguir escuchando lo que mi historia tiene que revelar, además mi historia con el café se podría decir que es un anexo de lo que hoy le estoy comentando-
Disfruté del café en ciertas ocasiones acompañado de aquella persona, para aquel entonces no era muy amante de este, lo tomaba pero no era tan preciado para mi paladar, él solía decir que dicha bebida debería ser tomada en forma lenta, aprovechando su calor, su sabor, dejar que sea el paladar quien te dé el goce, y así fue como comenzó mi gusto por el café, estoy aquí porque fue en un café donde solíamos sentarnos a disfrutar del ambiente, yo en el centro y él a mi derecha, hablábamos de todo un poco, pero el momento se hacía placentero.
Aún se me hace extraño todo, para el principio mi personalidad no era del todo amiga, era un ser apartado, no era de mi interés el conocer personas y hacerlas cercanas, si vieras desde un pequeño hueco lo que yo era antes a lo que fui y a lo que soy ahora te parecerían tres personas distintas, esto era exactamente lo que yo pensaba en cuanto a él, que llegó a mi vida, tomó parte de ella, se quedó y fue capaz de hacer salir de mi muchas cosas, pero como todo, las personas cambian y lo que hoy te da vida mañana podría darte la muerte.
Diario del eterno pensante….///…pagina 8
Pasado un tiempo, decidimos hablar, mi dolor se convirtió en ira, ahora yo quería que ese capítulo en mi vida fuera cerrado, me arrepentí de quererlo y de permitirme hacer cosas por él que no haría por nadie más, luego no nos distanciamos, al parecer aún podíamos vernos con el conocimiento que nada era como antes, ahora volvimos a ser dos amigos comunes, pero ya la huella, y la puerta estaban creadas, no llenamos del todo aquella marca y esa puerta nunca se cerró, solo la dejamos abierta hasta el momento en que volviéramos a cruzarla.
¿Alguna vez has sentido un vació cuando falta alguien?, ese vació lo experimenté por un breve periodo, al tiempo decidí hacer un corto viaje, despejar mi mente de todo lo ocurrido, y al ver las vías por donde fui conducido, determiné que el valor no está en hacer lo correcto, sino en demostrar que un error puede ser cometido, lo había hecho, denigró aquello a lo cual la vida me estaba sumergiendo, pero tal vez debía ser yo quién presenciara lo que sería capaz de hacer por aquello que en algún momento defraudó y así fue…
Lo único que puedo decir es que las palabras que más se guardaron en mi mente fue cuando me dijo: “Sé que defraude tu confianza, pero haré todo lo posible para volver a tenerla, y eso es en lo que estoy pensando ahora.”, quizás sienta que fue eso lo que hizo pero yo también tenía la culpa en ciertas cosas, sin embargo esa culpa no pudo hacer que dejara el deseo de seguir cruzando dicha puerta y disfrutar de lo que pasara, para eso, el tiempo era lo único certero de todo, era este quién podía dar una solución a todo.
¿Alguna vez has sentido un vació cuando falta alguien?, ese vació lo experimenté por un breve periodo, al tiempo decidí hacer un corto viaje, despejar mi mente de todo lo ocurrido, y al ver las vías por donde fui conducido, determiné que el valor no está en hacer lo correcto, sino en demostrar que un error puede ser cometido, lo había hecho, denigró aquello a lo cual la vida me estaba sumergiendo, pero tal vez debía ser yo quién presenciara lo que sería capaz de hacer por aquello que en algún momento defraudó y así fue…
Lo único que puedo decir es que las palabras que más se guardaron en mi mente fue cuando me dijo: “Sé que defraude tu confianza, pero haré todo lo posible para volver a tenerla, y eso es en lo que estoy pensando ahora.”, quizás sienta que fue eso lo que hizo pero yo también tenía la culpa en ciertas cosas, sin embargo esa culpa no pudo hacer que dejara el deseo de seguir cruzando dicha puerta y disfrutar de lo que pasara, para eso, el tiempo era lo único certero de todo, era este quién podía dar una solución a todo.
DIARIO DEL ETERNO PENSANTE…///…PAGINA 7
Para muchos de los que nos conocían nada había pasado hasta ahora, no había grandes cosas que diesen motivos de percepción ante cualquier extraña situación.
Ahora yo llenaba a aquella persona de regalos, lo quería hacer, me alegraba su expresión de dicha, hasta a veces era esa persona quien me daba algo, lo nuestro eran cosas pequeñas pero de gran valor, esa era la formula.
Para mí lo que más importaba de todo es que sin saber el por qué no podía dejar de estar con él, disfrutaba cada momento, por muy pequeño que sea, a veces me sentía mal por ver que todo para mi estaba acabado, había abierto una puerta que me era muy difícil cerrar, era como si supiera el secreto para domar a un león, este siempre sabía cómo hacerlo, cómo lograr un cambio en mí, mi ira, mí orgullo, y mi molestia encontraron a un enemigo potente, alguien que no se dejaba vencer tan fácilmente.
Pero como todo fuego deja su rastro, en mí, grandes huellas fueron formando una playa donde no había mar, solo la arena con las formas más detestables que él iba dejando, para mí las huellas, solo son aquellos momentos, aquellas actitudes y aquellas cosas que me crearon dolor, angustia, odio e inseguridad, tales cosas rompieron mi mente en dos, era la parte feliz, aquella que quería cada una de las cosas que con él vivía, y la otra, no hacía más que huir de la catástrofe, sentir pánico de vivir de nuevo aquellos momentos que me hicieron sufrir y que no hacía más sino que lamentar todo, querer irme, desaparecer, no saber nada del mundo y sobre todo, dejar de ser yo.
Mi dolor, era solo por ver cosas que nunca me había imaginado, por muy poco tiempo que tenia de haber comenzado a quererlo se había formado en mí un espacio grande, algo que no podía ser cerrado tan fácilmente, y el verlo a él, darme la espalda, sentir un rechazo, un frío enorme en mi contra crearon incertidumbres que no podía controlar, mi mente fue creando dudas, pensamientos que me atormentaban día y noche, para ser sinceros, a veces no podía conciliar el sueño, no podía sino tener las imágenes de cada acto que creía sin sentido, el por qué de todo, simplemente fue el haber abierto aquella puerta para nosotros, los dos lo hicimos, pero ahora era él quién no quería entrar, quería cerrarla porque simplemente él no era así, repudiaba el hecho de quererme, quería ser quien no era o tal vez quería volver a ser quien realmente es, ni él ni yo tuvimos la culpa, tan solo dejamos que todo surgiera, no sentimos que hacíamos nada malo, pero ya eso no era así, creamos un abismo enorme dónde nos teníamos que limitar, dónde una palabra o un acto estaba mal visto por él o por el resto de las personas, a esto se sumó los comentarios, la malicia de algunos que nos rodeaban, quizás se dieron cuenta de todo, y no querían que existiera, así que debían pararlo para que así sus deseos fuesen satisfechos.
Ahora yo llenaba a aquella persona de regalos, lo quería hacer, me alegraba su expresión de dicha, hasta a veces era esa persona quien me daba algo, lo nuestro eran cosas pequeñas pero de gran valor, esa era la formula.
Para mí lo que más importaba de todo es que sin saber el por qué no podía dejar de estar con él, disfrutaba cada momento, por muy pequeño que sea, a veces me sentía mal por ver que todo para mi estaba acabado, había abierto una puerta que me era muy difícil cerrar, era como si supiera el secreto para domar a un león, este siempre sabía cómo hacerlo, cómo lograr un cambio en mí, mi ira, mí orgullo, y mi molestia encontraron a un enemigo potente, alguien que no se dejaba vencer tan fácilmente.
Pero como todo fuego deja su rastro, en mí, grandes huellas fueron formando una playa donde no había mar, solo la arena con las formas más detestables que él iba dejando, para mí las huellas, solo son aquellos momentos, aquellas actitudes y aquellas cosas que me crearon dolor, angustia, odio e inseguridad, tales cosas rompieron mi mente en dos, era la parte feliz, aquella que quería cada una de las cosas que con él vivía, y la otra, no hacía más que huir de la catástrofe, sentir pánico de vivir de nuevo aquellos momentos que me hicieron sufrir y que no hacía más sino que lamentar todo, querer irme, desaparecer, no saber nada del mundo y sobre todo, dejar de ser yo.
Mi dolor, era solo por ver cosas que nunca me había imaginado, por muy poco tiempo que tenia de haber comenzado a quererlo se había formado en mí un espacio grande, algo que no podía ser cerrado tan fácilmente, y el verlo a él, darme la espalda, sentir un rechazo, un frío enorme en mi contra crearon incertidumbres que no podía controlar, mi mente fue creando dudas, pensamientos que me atormentaban día y noche, para ser sinceros, a veces no podía conciliar el sueño, no podía sino tener las imágenes de cada acto que creía sin sentido, el por qué de todo, simplemente fue el haber abierto aquella puerta para nosotros, los dos lo hicimos, pero ahora era él quién no quería entrar, quería cerrarla porque simplemente él no era así, repudiaba el hecho de quererme, quería ser quien no era o tal vez quería volver a ser quien realmente es, ni él ni yo tuvimos la culpa, tan solo dejamos que todo surgiera, no sentimos que hacíamos nada malo, pero ya eso no era así, creamos un abismo enorme dónde nos teníamos que limitar, dónde una palabra o un acto estaba mal visto por él o por el resto de las personas, a esto se sumó los comentarios, la malicia de algunos que nos rodeaban, quizás se dieron cuenta de todo, y no querían que existiera, así que debían pararlo para que así sus deseos fuesen satisfechos.
Diario del eterno pensante…///…pagina 6
Interrumpió mi oyente, -ustedes dos se sentían muy a gusto con esta situación, ¿nunca llegaron a decirse nada?-
A gusto con ello, en mi pensar diría que sí, al recordar esas noches siento a veces nostalgia, quisiera volver a pasar una noche así, sin nada de sexo, solo cariño, y en lo que respecta a hablar sobre ello solo te puedo decir que determinamos que nos gustaba como transcurrían las noches, una vez entre lagrimas por la incertidumbre escuché un estruendo de su voz, me reprochó el hecho de estar llorando, me decía que si yo no notaba que sí le gustaba nuestra unión, dormir conmigo y amanecer abrazados, y es que acaso yo no entendía que eso lo hacía porque quería y no por obligación.
Esa fue una de las cosas que me llevó a pensar que lo que hacíamos ya no tenía ningún tipo de restricción, a veces cuando dormíamos juntos me levantaba con ánimos de abrazarlo, de quererlo como me estaba enseñando a hacer, ahora cada vez que nos acostábamos yo solía acariciar su cabello, me gustaba, incluso, lo habría de secar después del baño, él ahí sentado a la orilla de la cama y yo sosteniendo el paño para secar su cabello húmedo, parecía un niño cuando yo hacía esto.
En fin, el tiempo fue pasando, duramos como aproximadamente tres meses en esta situación, se había mudado por un breve periodo a mi casa por así decirlo, mi familia aceptó su presencia, era una persona más en la familia, claro que para ese entonces ninguno de los que nos rodeaba sabían con exactitud lo que hacíamos y para mí era grata su presencia en mi casa e incluso en mi cama.
Recuerdo una tarde, esa fue la que más se mantuvo en mi mente hasta el día de hoy, nos habíamos acostados, yo estaba en su pecho y él mantenía su mano en la mía, al rato, me dio un fuerte abrazo, me preguntó que por qué estaba inseguro, eso era lo que él sentía de mí, yo me quede sin palabras, no supe que responder y le dije que no estaba inseguro, pero al yo pensarlo mejor, descubrí que sí, tal vez una pequeña parte de mí comenzaba a sentir inseguridad, pero no por algo malo, sino por nosotros, ¿qué podría surgir de aquello?, ¿qué podríamos hacer para que nada opacara lo que hasta los momentos habíamos hecho?, mi inseguridad estaba en pensar si era esto lo que yo quería, lo que quería que fuese mi futuro, estar siempre con él, juntos, queriéndonos o acostados en una misma cama, no sé por qué no veía esto para nosotros, le pregunté si siempre sería así nuestras vidas de ahora en adelante, si haríamos esto por muchos años y él me respondió que sí, sí sería algo que duraría por mucho tiempo en nosotros.
Al escucharlo, parte de mí se calmó, me acosté en su pecho, él veía una película y yo decidí dormir, lo que me despertó, fue un beso, una caricia hecha a mi cabello, dicen que los besos son formas de expresar sentimientos, no todos dicen o expresan lo mismo, ese beso en mi cabello junto a aquella caricia solo me hizo ver que así como él era especial para mí, yo lo era para él y dio paso a que la inseguridad que él sintió de mi desapareciera por un buen tiempo.
A gusto con ello, en mi pensar diría que sí, al recordar esas noches siento a veces nostalgia, quisiera volver a pasar una noche así, sin nada de sexo, solo cariño, y en lo que respecta a hablar sobre ello solo te puedo decir que determinamos que nos gustaba como transcurrían las noches, una vez entre lagrimas por la incertidumbre escuché un estruendo de su voz, me reprochó el hecho de estar llorando, me decía que si yo no notaba que sí le gustaba nuestra unión, dormir conmigo y amanecer abrazados, y es que acaso yo no entendía que eso lo hacía porque quería y no por obligación.
Esa fue una de las cosas que me llevó a pensar que lo que hacíamos ya no tenía ningún tipo de restricción, a veces cuando dormíamos juntos me levantaba con ánimos de abrazarlo, de quererlo como me estaba enseñando a hacer, ahora cada vez que nos acostábamos yo solía acariciar su cabello, me gustaba, incluso, lo habría de secar después del baño, él ahí sentado a la orilla de la cama y yo sosteniendo el paño para secar su cabello húmedo, parecía un niño cuando yo hacía esto.
En fin, el tiempo fue pasando, duramos como aproximadamente tres meses en esta situación, se había mudado por un breve periodo a mi casa por así decirlo, mi familia aceptó su presencia, era una persona más en la familia, claro que para ese entonces ninguno de los que nos rodeaba sabían con exactitud lo que hacíamos y para mí era grata su presencia en mi casa e incluso en mi cama.
Recuerdo una tarde, esa fue la que más se mantuvo en mi mente hasta el día de hoy, nos habíamos acostados, yo estaba en su pecho y él mantenía su mano en la mía, al rato, me dio un fuerte abrazo, me preguntó que por qué estaba inseguro, eso era lo que él sentía de mí, yo me quede sin palabras, no supe que responder y le dije que no estaba inseguro, pero al yo pensarlo mejor, descubrí que sí, tal vez una pequeña parte de mí comenzaba a sentir inseguridad, pero no por algo malo, sino por nosotros, ¿qué podría surgir de aquello?, ¿qué podríamos hacer para que nada opacara lo que hasta los momentos habíamos hecho?, mi inseguridad estaba en pensar si era esto lo que yo quería, lo que quería que fuese mi futuro, estar siempre con él, juntos, queriéndonos o acostados en una misma cama, no sé por qué no veía esto para nosotros, le pregunté si siempre sería así nuestras vidas de ahora en adelante, si haríamos esto por muchos años y él me respondió que sí, sí sería algo que duraría por mucho tiempo en nosotros.
Al escucharlo, parte de mí se calmó, me acosté en su pecho, él veía una película y yo decidí dormir, lo que me despertó, fue un beso, una caricia hecha a mi cabello, dicen que los besos son formas de expresar sentimientos, no todos dicen o expresan lo mismo, ese beso en mi cabello junto a aquella caricia solo me hizo ver que así como él era especial para mí, yo lo era para él y dio paso a que la inseguridad que él sintió de mi desapareciera por un buen tiempo.
Diario del eterno pensante….///…pagina 5
Ya era un poco tarde para mí y para él, tal vez el juego de la amistad se nos escapo de las manos y tomó un rumbo indebido, quizás nos dimos cuenta de ello, y quizás no le dimos la importancia que merecía, ya qué lo que queríamos era que esa luz que habíamos prendido no se apagara.
Y así fue como empecé a entender que en la vida hay cosas más grandes que la razón, yo aún seguía con él pensamiento de que nada de esto tendría que suceder pero se fueron haciendo más grandes las interminables noches donde solo estábamos nosotros dos…
Siempre éramos los mismos, no era cuestión de que a cada hora, minuto o segundo hiciéramos algo relevante, siempre que sucedía un evento era algo no planeado, surgía y ya, no le buscábamos sentido, así fue siempre y cada vez más inevitable...
-¿Alguna vez has disfrutado de cómo el calor corporal de una persona te calma?, era algo curioso, es un confortable momento que lo disfrutas, tal vez puedas entenderlo, quizás en algún momento has tenido la dicha de sentir un cuerpo cerca del tuyo, suministrándote calor, haciéndote sentir seguro, resguardado, yo lo comprendí tiempo después, la primera vez que dormimos juntos habíamos tenido una discusión, no quería verle la cara, pero tampoco quería que se fuese, así que compartiríamos la cama esa noche, antes la habíamos compartido, pero nunca como aquella vez…
Al oír de sus labios la petición de que le abrasara me negué, quería hacerlo pero mi orgullo no me dejaba, hablamos, nos disculpamos y fue en ese instante cuando yo le hice la misma petición, nuestros brazos y cuerpos se unieron, pasamos la noche en brazos del otro y así amanecimos, no dijimos nada al respecto, quizás no teníamos nada que decir, no había motivo de hacerlo, era en parte un secreto, algo intimo de los dos, quisimos que así fuera, desde ese entonces cada noche que dormíamos lo hacíamos en brazos del otro, mi sueño se conciliaba en su pecho y entre tantas cosas las caricias no eran negadas, así fue como comenzó nuestra rutina de noche, su cuerpo; recuerdo era caliente, por eso un baño con agua fría antes de dormir era uno de los requisitos para ello y así podríamos amanecer unidos sin que el calor lo estropeara
Y así fue como empecé a entender que en la vida hay cosas más grandes que la razón, yo aún seguía con él pensamiento de que nada de esto tendría que suceder pero se fueron haciendo más grandes las interminables noches donde solo estábamos nosotros dos…
Siempre éramos los mismos, no era cuestión de que a cada hora, minuto o segundo hiciéramos algo relevante, siempre que sucedía un evento era algo no planeado, surgía y ya, no le buscábamos sentido, así fue siempre y cada vez más inevitable...
-¿Alguna vez has disfrutado de cómo el calor corporal de una persona te calma?, era algo curioso, es un confortable momento que lo disfrutas, tal vez puedas entenderlo, quizás en algún momento has tenido la dicha de sentir un cuerpo cerca del tuyo, suministrándote calor, haciéndote sentir seguro, resguardado, yo lo comprendí tiempo después, la primera vez que dormimos juntos habíamos tenido una discusión, no quería verle la cara, pero tampoco quería que se fuese, así que compartiríamos la cama esa noche, antes la habíamos compartido, pero nunca como aquella vez…
Al oír de sus labios la petición de que le abrasara me negué, quería hacerlo pero mi orgullo no me dejaba, hablamos, nos disculpamos y fue en ese instante cuando yo le hice la misma petición, nuestros brazos y cuerpos se unieron, pasamos la noche en brazos del otro y así amanecimos, no dijimos nada al respecto, quizás no teníamos nada que decir, no había motivo de hacerlo, era en parte un secreto, algo intimo de los dos, quisimos que así fuera, desde ese entonces cada noche que dormíamos lo hacíamos en brazos del otro, mi sueño se conciliaba en su pecho y entre tantas cosas las caricias no eran negadas, así fue como comenzó nuestra rutina de noche, su cuerpo; recuerdo era caliente, por eso un baño con agua fría antes de dormir era uno de los requisitos para ello y así podríamos amanecer unidos sin que el calor lo estropeara
Diario del eterno pensante….///… pagina 4
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Cada día que llegaba a mi casa sentía una grata presencia por mí y mi familia, encontró algo que necesitaba y quería en su vida, lamentablemente era un ser solo, una persona que quería afecto, de algún modo lo consiguió, un abrazo para nosotros se convirtió en una necesidad, no había saludo sin ello, no podíamos evitar querer un contacto físico de cuerpo, en esos momentos la ternura desbordaba de nosotros, nos alimentaba de un cariño que deseábamos, algo común, así fue como comenzamos con nuestra primera rutina.
Conjunto a esto mi mente pensaba en lo que pasaba, me llené de miedo al comienzo, no quise que esto siguiera por el rumbo que estaba tomando, temía que todo cambiara, que en algún momento diéramos un paso en falso o simplemente cometiéramos un acto en contra del otro, así fue que decidí dejar un poco el cariño y comportarme como lo que éramos, simples amigos, quería ser seco, frío, no deseaba desbordar más actitudes de mi parte, tenía que ponerle un límite a todo lo que pasaba, y así fue, pero lamentablemente esto no duró mucho, no pude resistir no abrazar a aquella persona, al momento de verla mi saludo fue frío, a lo que replicó por no ser como siempre, con una simple negativa le di a entender que no quería seguir con el juego, que debíamos parar, su cara no fue muy grata, sus ojos fríos se centraron en mi, me miraba como aquella persona que quería encontrar el por qué de mi actitud, sin más, peleó conmigo, me pedía el rutinario abrazo, me negué al principio, muy a pesar de no querer, y así fue durante un gran rato hasta que mi negativa desistió y no pude soportar ver en aquel estado a esa persona que fue ganando mi cariño y aprecio sin el menor esfuerzo, desconcertado por lo ocurrido, me fui hacia él, mis manos lo bordearon, era algo que deseaba hacer, y a pesar de querer limitarme no pude, quién sabría que podría pasar más adelante pero yo quería vivir ese momento, quería hacerlo.
Cada día que llegaba a mi casa sentía una grata presencia por mí y mi familia, encontró algo que necesitaba y quería en su vida, lamentablemente era un ser solo, una persona que quería afecto, de algún modo lo consiguió, un abrazo para nosotros se convirtió en una necesidad, no había saludo sin ello, no podíamos evitar querer un contacto físico de cuerpo, en esos momentos la ternura desbordaba de nosotros, nos alimentaba de un cariño que deseábamos, algo común, así fue como comenzamos con nuestra primera rutina.
Conjunto a esto mi mente pensaba en lo que pasaba, me llené de miedo al comienzo, no quise que esto siguiera por el rumbo que estaba tomando, temía que todo cambiara, que en algún momento diéramos un paso en falso o simplemente cometiéramos un acto en contra del otro, así fue que decidí dejar un poco el cariño y comportarme como lo que éramos, simples amigos, quería ser seco, frío, no deseaba desbordar más actitudes de mi parte, tenía que ponerle un límite a todo lo que pasaba, y así fue, pero lamentablemente esto no duró mucho, no pude resistir no abrazar a aquella persona, al momento de verla mi saludo fue frío, a lo que replicó por no ser como siempre, con una simple negativa le di a entender que no quería seguir con el juego, que debíamos parar, su cara no fue muy grata, sus ojos fríos se centraron en mi, me miraba como aquella persona que quería encontrar el por qué de mi actitud, sin más, peleó conmigo, me pedía el rutinario abrazo, me negué al principio, muy a pesar de no querer, y así fue durante un gran rato hasta que mi negativa desistió y no pude soportar ver en aquel estado a esa persona que fue ganando mi cariño y aprecio sin el menor esfuerzo, desconcertado por lo ocurrido, me fui hacia él, mis manos lo bordearon, era algo que deseaba hacer, y a pesar de querer limitarme no pude, quién sabría que podría pasar más adelante pero yo quería vivir ese momento, quería hacerlo.
DIARIO DEÑ ETERNO PENSANTE…. ///….PAGINA 3
-Por ahora me remitiré a no hablar de amor, este sentimiento es muy complejo, no debe ser recalcado hasta que usted misma entienda el punto donde todo cambió, siento en mí la monotonía de hace años cuando a cada instante solía contar a quienes sabían de mi historia lo que me pasaba para así creer que era cierto-…
-¿Alguna vez has tenido la dicha de sentir cosas a tu alrededor que te dejan sin aliento?, así fue como comenzó todo, cada vez que sucedían eventos o escuchaba palabras que comúnmente no se suelen decir, pensaba en lo que estaba pasando en mi vida, todo comenzó como debe ser, por una amistad, así fue como nos conocimos poco a poco, cada día que pasábamos juntos podíamos descubrir al ser que teníamos a nuestro lado, era extraño pero simplemente lo vivimos-
-Es difícil ahora que lo pienso, el tratar de guardar apariencias, a pesar de no querer mostrar quien eres o lo que realmente sientes; Existen personas que pueden detectar cosas que ni tú mismo te imaginas, ese fue uno de los puntos más importantes de todo, yo intentaba construir muros que coartaran mis sentimientos, pero estos fueron presa fácil de intrusos, intrusos que se percataban de lo que entre nosotros pasaba, al principio todo fue un juego, una aventura de una noche loca de alcohol, pero sin pensarlo comenzamos a unir algo más a nuestra amistad-
Este juego me llevó a sitios menos pensados, me incitó y me llenó de éxtasis, creando una gran distracción para mi juicio, disfrutaba sentir las miradas, la tensión y el morbo, pero cada vez el peligro se hacía más propenso a determinar un holocausto fatal.
-¿Alguna vez has tenido la dicha de sentir cosas a tu alrededor que te dejan sin aliento?, así fue como comenzó todo, cada vez que sucedían eventos o escuchaba palabras que comúnmente no se suelen decir, pensaba en lo que estaba pasando en mi vida, todo comenzó como debe ser, por una amistad, así fue como nos conocimos poco a poco, cada día que pasábamos juntos podíamos descubrir al ser que teníamos a nuestro lado, era extraño pero simplemente lo vivimos-
-Es difícil ahora que lo pienso, el tratar de guardar apariencias, a pesar de no querer mostrar quien eres o lo que realmente sientes; Existen personas que pueden detectar cosas que ni tú mismo te imaginas, ese fue uno de los puntos más importantes de todo, yo intentaba construir muros que coartaran mis sentimientos, pero estos fueron presa fácil de intrusos, intrusos que se percataban de lo que entre nosotros pasaba, al principio todo fue un juego, una aventura de una noche loca de alcohol, pero sin pensarlo comenzamos a unir algo más a nuestra amistad-
Este juego me llevó a sitios menos pensados, me incitó y me llenó de éxtasis, creando una gran distracción para mi juicio, disfrutaba sentir las miradas, la tensión y el morbo, pero cada vez el peligro se hacía más propenso a determinar un holocausto fatal.
Diario del eterno pensante….///….pagina 2
Ahora tengo compañía en el café, no sé quien sea pero me pidió el favor de acompañarme, si vieras mi expresión, aún fría ante el trato ajeno, le cedí un puesto en la mesa en la que me encuentro, tal vez no llegues a tiempo como acostumbrabas hacer, y esto quizás me evitará tomar otro cigarro en mi mano, o quizás no, se presentó ante mí, su nombre algo común, fue mi primera compañía del día, me veía como si fuese un ser completamente fuera de mundo, se reía en silencio y sin más le pregunté el motivo de su alegría, a lo cual me respondió:
-Creo que estamos viviendo la misma situación, sus ojos no dejan de voltear a todos lados y sin embargo son fríos, son amargos, pero no de voluntad propia sino es que así lo ha decidido la vida, siento que tal vez esté esperando con ansias a alguien, a veces la gente vive cosas en distintas magnitudes, ¿será que se molesta si le pregunto el motivo de su presencia en este café?”
-No creo que sea motivo de molestia pero si tal vez de sorpresa, y sí, tal vez espero aquel ser que todos tenemos en algún momento, por ese lado no se ha equivocado, pero. ¿Quién sabe la situaciones a las que nos hemos sometido en la vida?, y usted, ¿por qué en vez de esperar en otra mesa a esa persona decide pedir mi compañía?”
-Hay cosas que en esta vida son difíciles de responder, todos tenemos miedos y temores, el mío ha sido la soledad y las dudas, ahora estoy aquí, esperando con agonías que esta situación cambie, mientras tanto, es mejor buscar alguien que sienta lo mismo que uno, que pueda entender por lo que uno está pasando y así poder tomar valor, ya que sin pensarlo afirma totalmente tus convicciones-...
-Creo que tal vez tenga razón, pero mi situación va más allá, esta ha tratado de ser comprendida en todos sus puntos, y no ha logrado tener un fin establecido, ahora después de varios años me hallo en el mismo lugar donde ocurrió parte de esta historia tormentosa para mí-.
-Por su mirar entiendo a lo que se refiere, no todos cambiamos por placer, algunos tenemos la desdicha de cambiar sin la virtud de poder elegir, me encantaría escuchar su historia, tal parece que la mía puede esperar-
-Si escucharme le hace bien, hablaré de esto que me atormenta, creo que he podido mantener este secreto tanto tiempo para alguien desconocido que el decirlo no cuesta nada para mí-
-Creo que estamos viviendo la misma situación, sus ojos no dejan de voltear a todos lados y sin embargo son fríos, son amargos, pero no de voluntad propia sino es que así lo ha decidido la vida, siento que tal vez esté esperando con ansias a alguien, a veces la gente vive cosas en distintas magnitudes, ¿será que se molesta si le pregunto el motivo de su presencia en este café?”
-No creo que sea motivo de molestia pero si tal vez de sorpresa, y sí, tal vez espero aquel ser que todos tenemos en algún momento, por ese lado no se ha equivocado, pero. ¿Quién sabe la situaciones a las que nos hemos sometido en la vida?, y usted, ¿por qué en vez de esperar en otra mesa a esa persona decide pedir mi compañía?”
-Hay cosas que en esta vida son difíciles de responder, todos tenemos miedos y temores, el mío ha sido la soledad y las dudas, ahora estoy aquí, esperando con agonías que esta situación cambie, mientras tanto, es mejor buscar alguien que sienta lo mismo que uno, que pueda entender por lo que uno está pasando y así poder tomar valor, ya que sin pensarlo afirma totalmente tus convicciones-...
-Creo que tal vez tenga razón, pero mi situación va más allá, esta ha tratado de ser comprendida en todos sus puntos, y no ha logrado tener un fin establecido, ahora después de varios años me hallo en el mismo lugar donde ocurrió parte de esta historia tormentosa para mí-.
-Por su mirar entiendo a lo que se refiere, no todos cambiamos por placer, algunos tenemos la desdicha de cambiar sin la virtud de poder elegir, me encantaría escuchar su historia, tal parece que la mía puede esperar-
-Si escucharme le hace bien, hablaré de esto que me atormenta, creo que he podido mantener este secreto tanto tiempo para alguien desconocido que el decirlo no cuesta nada para mí-
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